El miedo como proceso instintivo es algo natural, sabes que el fuego quema, lo aprendiste en el pasado y sigue siendo de utilidad en el presente. El miedo psicológico es algo muy distinto, no tiene nada que ver con un peligro real o inmediato y se manifiesta en el cuerpo a través de estados emocionales como: ansiedad, timidez, nervios, tensión, preocupación, vergüenza en resumen alteraciones del sistema nervioso.
No es más que una proyección mental hacia el futuro, basada generalmente en experiencias negativas del pasado.
Parece tener muchas causas: miedo al fracaso, a la pérdida, a que nos hieran, a sentirnos rechazados etc., pero todas ellas pueden resumirse en el miedo del ego a la muerte, a perder su identidad.
Cuando te identificas constantemente con tus pensamientos y emociones, el miedo afecta a todos los aspectos de tu vida; el aprender a comprenderlos, aceptarlos, amarlos y tomar distancia de ellos, te devuelve la tan anhelada paz contigo mismo, así como los recursos para crear más expansión y alegría en tu día a día.