Respirando en amor, respirando en libertad

La respiración es el vínculo entre el alma y el cuerpo, entre el consciente y el subconsciente, es el proceso que da vida a tu organismo.

Son muchos los acontecimientos que a lo largo de la vida, han ido limitando y contrayendo la respiración:

  • El propio shock del nacimiento.
  • La fase de desarrollo prenatal, si fuimos deseados o no, cual era la situación familiar (en ese estadio de desarrollo, sentíamos y percibíamos el mundo a través de los sentidos de nuestra madre).
  • Todas las experiencias que crearon miedo, inseguridad, vergüenza y comparación en nuestras vidas.
  • Los juicios y opiniones que recibimos del exterior, acerca de cómo es la vida y cómo deberíamos actuar y comportarnos, para ser amados o aceptados.

Esos impactos dejaron sus huellas en la memoria celular del cuerpo, de modo que cualquier situación de estrés, inseguridad, o miedo en el presente la activa, excitando el sistema nervioso y generando una contracción o congelamiento energético y respiratorio. A eso le llamamos bloqueo, y no es más que un síntoma de que la energía no circula, esta estancada.

La Respiración Consciente, actúa como desatascador emocional, disolviendo los bloqueos y permitiendo de nuevo, la libre circulación de la energía en el cuerpo.

La enfermedad, la depresión y cualquier desequilibrio que se manifiesta en el ser humano, encuentra su raíz en la ignorancia e inconsciencia de su esencia. Llevar consciencia a todos los fragmentos negados de nuestro ser, restablece la unidad, que es nuestro estado esencial.

Todos cargamos tensiones físicas, emocionales y mentales inconscientes. Estas tensiones bloquean la libre circulación de la energía de modo que crean resistencia y nos roban la paz y la alegría, haciendo la respiración pesada y difícil.

Cuando un bloqueo (en forma de depresión, dolor, angustia etc.), comienza a recibir tu atención relajada, durante el tiempo necesario con absoluta aceptación, la energía cristalizada en él comienza a fluir por si misma, encontrando las vías más adecuadas de expresión y liberando las emociones contenidas.

Detrás de cada bloqueo, de cada problema, se encuentra una gran cantidad de energía esperando a fluir, cuando fluye libera primero el malestar y después surge un gran bienestar, relajación, alegría y paz.

Una vez que aprendes a llevar consciencia, no solamente desaparece el bloqueo, sino la mecánica del ego que lo crea.

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